La papera equina está producida por Streptococus equi. Sus síntomas típicos son secreción nasal acompañada de tos, letargo, inapetencia y fiebre e hinchazón dolorosa en ganglios linfáticos situados entre los huesos de la mandíbula (submandibulares) y/o los que se ubican en la parte posterior de la garganta (retrofaríngeos).
Con la progresión de la enfermedad, se desarrollan abscesos (colecciones de pus) en los ganglios linfáticos. Estos ganglios linfáticos aumentados de tamaño son muy dolorosos al tacto, una vez maduros, se abren liberando pus altamente contaminado con S. equi.. El caballo se suele recuperar rápidamente una vez que los abscesos se han abierto.
Esta enfermedad se puede contagiar de forma directa o indirecta.
El contagio directo sucede por contacto con un animal enfermo o un portador asintomático.
El contagio indirecto se produce mediante:
- Agua (la bacteria puede resistir de 4 a 8 semanas en la misma).
- Comederos y bebederos contaminados por la bacteria.
- Aerosoles respiratorios.
- Personas en contacto con los animales.
Los caballos afectados pueden seguir excretando S. equi hasta 6 semanas tras la recuperación Hay ciertas condiciones que fomentan el contagio de la papera o adenitis equina, como son las agrupaciones de animales de diverso origen, los hacinamientos, las temperaturas frías del invierno, una mala ventilación, poca actividad física del caballo y carencias de vitaminas
Profilaxis:
- Aislamiento de animales enfermos
- Desinfección de pesebreras, bebederos y establos
- Higiene de las personas que atienden a los caballos enfermos (cambios de ropa y de botas, lavados con jabones de desinfección, etc.)
Detener un brote de papera equina es muy difícil de modo que tener un animal bien alimentado y con las defensas elevadas es fundamental para que su propio sistema inmune actúe.